Sentir que todo es abarcable, que las ciudades no son tan grandes y que todo lo posible es alcanzable. Deleitarme con el roce de mi pelo en la espalda, contonearme como una serpiente bajo las sábanas y sentir el paso de la música por mi cuerpo. Me gusta ahora especialmente detenerme en este momento, cuando todo es casi mío, cuando soy tan dueña y tan sensible, cuando me gusta estar conmigo misma.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada