Durante 70 días me has bamboleado un poco con tu meteorología tan cambiante. Y en general las cosas no fueron nada fáciles. Quizá no fue del todo adecuado el contexto o las circunstancias en las que se dio lo nuestro. Quizá empecé a conocer tus entresijos demasiado tarde y ya teníamos poco tiempo.
Reconozco que te odie un poco, pero sólo un poquito, en algún que otro día gris. Pero en contraste hubo algunos momentos únicos entre nosotros: un anochecer en mi puente, un paseo hasta la playa, un quizá nos volvamos a ver...
Ahora, en nuestra despedida, te observo con cariño, tan pequeño, con un poco de nostalgia ya. Me acordaré de ti. Adiós, Chicaguito!!!!!

Pero seguirás escribiendo, ¿no? A ver si no va a ser "adiós Chicago, adiós blog". No, no, no, aquí hay que cumplir con los lectores.
ResponderSuprimirEsa Mapi!!! acabo de encontrar tu blog hace un par de dias y se sale, cada vez que estoy aburrio en la facultad (que son muchas veces) me leo una entrada. Asi que aunque te hayas vuelto no dejes de escribirlo.
ResponderSuprimirPor cierto, guapisima la foto de Chicago a tus pies.
Un beso!
Nacho