Pero encontré un pequeño sitio que me ayuda a recuperar fuerzas. Este hueco de la izquierda, inconmensurable por las vistas pero pequeño en amplitud. Una esquina en un puente poco transitado.
No soy su colonizadora, ya muchos lo encontraron e incluso retrararon en películas, pero sí me siento un poco su dueña por lo que personalmente me aporta: apertura, libertad, personalidad, tranquilidad, realidad... Chicago es único, por muchos motivos físicos y otros no tan tangibles me ha cautivado. Aún así, me es imposible dejar de echar de menos mi casa.

aeeeeeeeeeeeee!! jeje
ResponderSuprimirOjalá encontrara yo espacios así. No, ojalá no me hicieran falta. Ojalá estuviera bien con lo que soy, ahora y siempre. Ojalá lo estés tú también. Pronto.
ResponderSuprimirOye, a ver si escribimos algo. Por cierto, tengo un blog. La dirección es
ResponderSuprimircevichededani.blogspot.com