Hay un momento único para decir SÍ. Sólo un instante después la ilusión se pierde, la magia se evapora, la intensidad se esfuma. El momento preciso no vuelve, el instante precioso no se repite.
También hay un momento único para decir NO. Antes de él todo era pacífico, diáfano, armónico, después de él todo se acabó, es desorden y confusión. En ese instante todo cambió y nada es recuperable.
Cambiaría algunos 'síes' y algunos 'noes' en el tiempo. Adelantaría 'síes' que fueron pronunciados muy tarde. Borraría 'noes' que fueron pronunciados muy pronto.
Al final la culpa de todo la tiene el tiempo y sus momentos...
Cosas que son de marica
Hace 2 meses

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